Ya estamos en Julio, el mes más caluroso de todo el año en todo el hemisferio norte del planeta. El año pasado, en estas mismas fechas, se registraron las temperaturas más altas de toda la Historia de España. Eso significa que hay que extremar precauciones en cuanto a las exposiciones solares, pues comportan una serie de riesgos asociados.

Si la exposición al sol no se realiza de forma adecuada nos arriesgamos a sufrir quemaduras, envejecimiento prematuro, manchas en la piel, alergias, intolerancias u otras afecciones de mayor gravedad.

Pero para evitar todas estas consecuencias es importante utilizar un producto que se ajuste a nuestras necesidades, pues de lo contrario podríamos exponernos a sufrir quemaduras, reacciones inesperadas o incluso dañar el mecanismo natural de defensa del propio cuerpo. Pero ¿Cómo podemos saber qué tipo de crema se ajusta a nuestras necesidades?

Lo primero que tenemos que hacer es dirigirnos a un lugar especializado dónde sus especialistas sean capaces de determinar qué tipo de producto necesitamos. Esto suele requerir un “diagnóstico previo” para analizar las características de tu piel y poder ofrecerte un producto que realmente se ajuste a tus necesidades.

Es importante utilizar un producto fiable y para detectarlo debemos comprobar que cumple una serie de requisitos, a continuación, te los enumeramos:

  1. Provee de una protección de amplio espectro (rayos UVA y UVB)

  2. Los filtros solares que contiene no pierden efectividad bajo el sol (fotosensibilidad)

  3. El producto no está caducado ni ha sido abierto

  4. El packaging está en buen estado y el producto no está expuesto bajo el sol

  5. Transcribe las recomendaciones básicas de uso al español tal, y como aconseja la UE

En estudios anteriores la OCU (Organización de consumidores y usuarios) detectó que algunas cremas solares contienen menor factor de protección solar del que prometen. Estos estudios advertían que muchas de las alegaciones utilizadas en el etiquetado eran gratuitas y no aportaban nada al consumidor.

Por ello, los laboratorios encargados de desarrollar el producto también pueden ser una gran referencia en cuanto al nivel de garantía. Asegurarnos de que el laboratorio es de confianza y tiene una trayectoria y experiencia dilatada es clave a la hora de escoger un producto fiable.

Por último, debemos recordar que no es aconsejable reutilizar un producto de otra temporada, pues al haber sido abierto y expuesto a temperaturas extremas, su efectividad y su estabilidad ya no pueden ser garantizadas.

Así que ya sabes, la correcta elección de un protector solar no es algo trivial ya que tiene consecuencias para nuestra salud, por lo que lo mejor es realizar la compra bajo el asesoramiento de un experto.

Como parte de nuestra filosofía, en la clínica Carolina de la Rosa ponemos al alcance de todos nuestros clientes un diagnostico solar personalizado de forma completamente gratuita dónde utilizamos la última tecnología para garantizar un verano saludable.

¡Y preocúpate solo de disfrutar de tus vacaciones!

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